sábado, 30 de mayo de 2009

Sufragio Femenino

Objetivo General.

  • Analizar la importancia del sufragio femenino como un derecho político y social de la mujer.

    Objetivos específicos.
  1. Conocer conceptos tales como: sufragio, democracia, movimientos feministas y ciudadanía.
  2. Reconocer las principales luchas por conseguir el sufragio femenino en Costa Rica, desde finales del siglo XIX hasta la actualidad.
  3. Analizar el sufragio femenino; como reconocimiento del papel protagónico de la mujer en la vida política del país.

Para hablar sobre el sufragio femenino y el reconocimiento de la mujer como ciudadana costarricense es necesario empezar por definir algunos conceptos esenciales y algunas de las características del sistema político costarricense:

¿Qué es democracia?

La palabra democracia se deriva de dos palabras griegas: demos (pueblo) y Kratos (poder), es el gobierno, poder o autoridad del pueblo.

¿Qué son los derechos civiles y políticos?

  • Derechos civiles:

Son los derechos fundamentales de todo ciudadano (a) que sustentan el estilo de vida democrático.

  • Derechos políticos:

Son los que constituyen la expresión de la libertad en la participación política y en la conformación del gobierno.


¿Qué es el derecho al sufragio?

El sufragio o voto es uno de los derechos fundamentales en una democracia, es el derecho de los (as) ciudadanos (as) a elegir a los (as) gobernantes por medio de su opinión, mediante procesos electorales ya sea directamente o por medio de representantes.

¿Qué es el feminismo?

Es un movimiento político. Tiene sus orígenes en el siglo XIX, tanto en Europa como en Estados Unidos. Es un movimiento social, económico y cultural.

Características del sufragio en Costa Rica

  • Voto directo

El voto directo es el medio por el cual elegimos nosotros mismos a las personas que queremos que nos representen en el gobierno. Por votación directa elegimos al presidente, a los vicepresidentes de la República, a los Diputados de la Asamblea legislativa y a los regidores y síndicos de cada cantón.

  • Voto Indirecto

Es la forma en que elegimos a cierto grupo de representantes que estos a su vez elegirán a los miembros que nos representaran en el gobierno. Antes de 1913 el voto en Costa Rica se ejercía de forma indirecta. Fue hasta dicho año que se aprobó una reforma electoral donde se establece el voto directo como una medida para disminuir el fraude y hacer los procesos electorales un poco más limpios.

  • Voto Universal

Se refiere al derecho que poseen todas las personas mayores de edad de ejercer el sufragio, en Costa Rica antes de 1949 cuando se aprueba el voto femenino el voto no era universal, ya que no todas las personas mayores de edad tenían derecho al sufragio, la ciudadanía era de carácter restringido, solamente los hombres mayores de edad que cumplieran con los requisitos que establecía la constitución política adquirían el derecho a elegir y ser electos, las mujeres no eran consideradas como ciudadanas y por tanto no podían votar. Es decir el voto no era Universal.

En la actualidad se puede de decir que el voto es Universal es decir todo (a) ciudadano (a) puede votar siempre y cuando no tenga un impedimento legal para ello.

Otra de las características del voto en Costa Rica es que es libre, es decir a nadie se le puede obligar a emitir su voto por un (a) candidato (a) determinado (a), aunque esta característica al igual que la anterior en el pasado no fue respetada del todo. Finalmente el sufragio en nuestro país es obligatorio ya que es un derecho y un deber de todo ciudadano costarricense.

En resumen en el sufragio costarricense posee una serie de características, las cuales enumeramos a continuación:

  • Es directo.
  • Es secreto.
  • Es Universal.
  • Es libre
  • Es obligatorio

Habiendo definido aspectos esenciales para comprender la lucha femenina por conseguir el reconocimiento de sus derechos como ciudadanas; veamos un poco sobre la historia…

Proceso de conquista del voto femenino en el periodo de 1890 hasta 1949.

El proceso de conquista de espacios políticos por parte de las mujeres costarricenses fue una lucha ardua y prolongada. Enfocada principalmente en el derecho de ejercer el sufragio; un grupo de mujeres a principios del siglo XX abogaron por una mayor igualdad de género; reclamando su exclusión de la vida política el país.

Las luchas sufragistas de las mujeres encuentran sus origen en el debate sobre la igualdad de la mujer y sobre sus condiciones sociales y políticas, este proceso de lucha se da en el fortalecimiento de las políticas sociales del Estado Liberal y de una redefinición del papel de la mujer como la educadora de los ciudadanos, mediante la ampliación de espacios para las mujeres.

El derecho al voto femenino fue planteado por primera vez en 1890 por el presidente José Joaquín Rodríguez, en un discurso legislativo sobre reformas electorales. El fortalecimiento de las relaciones de las organizaciones feministas a nivel mundial a principios del siglo XX que abogaban por una lucha sufragista a favor del voto femenino junto con las reformas electorales hechas a lo largo del siglo XX y la crisis política que se abrió con el golpe de Estado de 1917 donde las mujeres participaron activamente en el derrocamiento de la dictadura de los Tinoco y el primer planteamiento del voto femenino ante la Asamblea Constituyente en 1919, hicieron que la mujer buscara nuevas formas de hacerse sentir a favor de la lucha por sus derechos sobre todo en materia del sufragio femenino.

Pero las mujeres no se encontraban libres de obstáculos en la búsqueda del reconocimiento de sus derechos civiles y electorales, desde el punto de vista de los conservadores, la participación política de la mujer y el feminismo eran visualizados como un símbolo de degradación de los atributos del sexo femenino, una amenaza a los roles tradicionales, ya que según ellos al ingresar la mujer a la vida política le robaría su puesto al hombre en el trabajo y su poder en el hogar como cabeza de familia.

Las luchas por el voto femenino fueron incentivadas por el auge de los movimientos de obreros de principios de siglo y del partido Reformista en 1923, estos dos movimientos incentivaron una mayor integración femenina en las luchas políticas.

Tras la fundación de la Liga feminista en 1923, se acentúan las constantes campañas en pro del sufragio femenino. La liga feminista la integraban mujeres de clase media y alta al igual que intelectuales, maestras, estudiantes del Colegio Superior de Señoritas, las cuales plantearon por primera vez una propuesta a favor del voto femenino el 20 de Junio de 1923. Las feministas por medio del discurso mezclaban dos fundamentos claves para legitimar su lucha a favor del sufragio femenino, por un lado utilizaban el símbolo de la diferencia sexual pero por otro lado se tomaba en cuanta el énfasis igualitaria en igualdad de derechos para con los hombres.

Pero un impacto aún mayor va a tener los movimientos de mujeres en pro de los derechos civiles y electorales en la década de 1940 y sobre todo en la Guerra civil de 1948. La lucha sufragista culmina con el decreto del 20 de junio de 1949, con el cual se aprueba constitucionalmente el voto femenino, después de una lucha de 30 años. No obstante, fue hasta 1953 que por primera vez en la historia costarricense que las mujeres pudieron ejercer este derecho. Así la conquista del sufragio femenino va a ser legitimada ideológicamente como un instrumento por medio del cual las mujeres contribuyen a mejorar las condiciones de la sociedad, de sus familias y de sus hijos. Discurso que va a continuar a lo largo de la conformación de la ciudadanía femenina que estudiaremos en el siguiente tema.

Importancia del sufragio femenino en el reconocimiento de la participación política de la mujer.

Como vimos anteriormente la reivindicación ideológica que adquiere el voto femenino es concebido como un instrumento por medio del cual las mujeres contribuyen a mejorar las condiciones de la sociedad, de sus familias y de sus hijos. Desde esta perspectiva queda claro que la mujer comienza a conformar sus ciudadanía con una carga adicional, la de su familia, así se considera importante la participación de la mujer como ciudadana por ser la madre de, la esposa de y por tener que velas por el bienestar de sus hijos e hijas y por su puesto de su esposo.

Pero que pasó con la Liga feminista después de conseguir el sufragio femenino, al parecer desaparición del escenario político, Barahona argumentan su desaparición debido a la convulsa época de 1948, pero la misma autora indica que las feministas creyeron que una vez alcanzado el sufragio se seguiría el camino hacia el reconocimiento de la igualdad social de la mujer. Al haber obtenido el derecho al sufragio, la mujer necesitaba una institución que le ayudara a construir su ciudadanía.

En 1949 se crea la organización Carmen Lyra y en 1952 pasa a llamarse Alianza de Mujeres Costarricenses con un periódico denominado Nuestra Voz, surge como una institución vinculada al Partido Vanguardia Popular, pero la misión principal de las aliancistas era integrar a las nuevas ciudadanas a las luchas sociales y por consiguiente la Alianza está llamada a llenar el vacío dejado por la antigua Liga feminista. Por ello la alianza contribuye enormemente en la integración y conformación de la ciudadanía femenina.

Sin embargo se debe tener presente que la Alianza de mujeres costarricenses no equiparó la ciudadanía femenina a la masculina. Es característico que la ciudadanía femenina se encuentra vinculada la mayoría de las veces a la figura maternal y hogareña de la mujer, ya que la mujer debe de procurar luchar por el beneficio y el bienestar de su familia.

Finalmente, es importante reflexionar sobre el verdadero sentido de participación ciudadana de la mujer, ya que en la actualidad se establece que los partidos políticos las mujeres deben tener un 40 % de participación, pero por qué el 40%. Si hablamos de la construcción de la ciudadanía femenina es necesario que la mujer tenga una posibilidad de participación equivalente a la de los hombres, lo ideal sería que lograr un equilibrio entre hombres y mujeres, para lograr una participación ciudadana más equitativa.